sábado, 26 de enero de 2013

Estiramientos y rendimiento. Evidencia y uso (III)

En los post previos hemos analizado diferentes factores asociados al uso de estiramientos en la práctica deportiva. Hoy abordaremos dos cuestiones fundamentales: los mejores métodos y la duración de los estiramientos. 

Como vimos en el primer post, hay algo de controversia en cuanto a la relación estiramientos (especialmente PRE) con el rendimiento. Así pues, no debemos sólo mirar a los distintos métodos discerniendo cuál nos va a ayudar a mejorar más la flexibilidad, sino cuál o cuáles no van a afectar -incluso potenciar- el rendimiento posterior.

Parece que en cuanto a los estiramientos PRE, hay bastante consenso. Los estiramientos activos dinámicos son los que nos van ayudar a potenciar las estructuras de rendimiento [Fletcher I.M. et alter, 2004; Little T. et alter, 2006; Behm D.G. et alter, 2011]. No obstante, cada estudio ha puesto sus factores de rendimiento, y seria difícil agruparlos todos. Así parece que, como indican Nelson A.G. et alter [J Strength Cond Research 2001; 15: 241-46], la velocidad de estiramiento (activo dinámico) va a relacionarse directamente con el salto y el RFD (rate of force developement). En la misma idea Little T. et alter, no encuentran diferencias en salto, sprint y velocidad máxima con el método estático, y una mejora con el dinámico, además de una mejora importante en la agilidad

Merece un apunte especial el estudio de Rosenbaum et alter [J Sports Sci 1995; 13:481-489], donde apuntan que cualquier decremento en el rendimiento producido por los estiramientos se atenúa o desaparece con la actividad física posterior, puesto que esta va a tener sus propias consecuencias, y va a ser estimulante de las cualidades que queramos potenciar. Visto esto, y las conclusiones de mi primer post [Estiramientos y rendimiento. Evidencia y uso (I)], podemos establecer una secuencia de trabajo durante el calentamiento: calentamiento genérico (recordemos el apunte de Hericsson et alter, 1984) , estiramientos activos dinámicos y calentamiento específico. De esta forma vamos a potenciar al máximo las capacidades de trabajo en nuestra propia modalidad.

Fletcher I.M et alter (2004) elaboran una de las mejores comparativas que podemos encontrar publicadas. Nos explican que sobre el rendimiento en sprint de 20 m, el método estático-dinámico no produce efecto, el método activo-dinámico produciría mejoras, mientras que los métodos activo y pasivo estáticos, producirían un decremento immediato. Como señalábamos, un aumento en la 'mucle compliance' se asocia con un descenso del rendimiento. Behm D.G. et alter (2011) ya nos apuntaban ese decremento en el método estático con las contracciones isométricas, ¡pero no con las manifestaciones que dependen del SSC (stretch-shortening-cycle)! Así que hay que escoger según modalidad deportiva. Shier et alter (2000) proponen el PNF como mejor método para mejorar el ROM, de las diferentes formas en este orden: agonist-contract-relax, el contract-relax, hold relax, y todos por encima del método estático.



Un apunte personal en este momento. En el Alto Rendimiento conviven las necesidades de 'performance' con la prevención de lesiones y la disminución de problemas crónicos (dolores musculares, tendinosis, ...), por lo que podemos aceptar un decremento del rendimiento a favor de poder practicar con mayor seguridad o durante más tiempo. Especialmente importante en estas actividades que no dependen de la prestación al 100% (deportes de situación).

Para terminar con los métodos, un pequeño apunte de Shrier I. et alter (2000), en el cual los técnicos y teóricos no suelen reparar. Podemos estirar de dos formas en cualquier tipo de estiramiento. Podemos mantener la fuerza durante el estiramiento, con lo que aumentaremos la longitud del mismo, o podemos mantener la longitud, con lo que vamos a tener que aplicar menos fuerza a medida que pase el tiempo. Con el primero conseguiremos un estiramiento más profundo, con efecto de decremento del rendimiento más pronunciado, pero mayor ROM. Con el segundo, apenas un decremento, pero un efecto más pobre sobre el ROM. ¿La elección? Depende de tu modalidad deportiva.

Si ahora os estáis preguntando sobre vuestra modalidad deportiva, vamos a rizar el rizo. Madding S.W. et alter [J Orthop Sports Phys Ther 1987; 8(8):409-416] nos señalan que los distintos grupos musculares van a reaccionar diferente al estiramiento. Con ello debemos tener en cuenta, en qué grupos vamos a necesitar mayor ROM, que grupos van a necesitar mayor fuerza o potencia, o qué grupos van a tener más riesgo de lesión. De ello dependerá vuestra elección, y conociendo vuestra modalidad, la elección estará bien fundamentada.

Vayamos al segundo punto. Duración. Parece que la opinión general es no llegar a los 60", tal como nos indican Kay A.D. et alter (2012). Bandy W.D. et alter [Phys Therapy 1994; 74(9):848-850] nos informa que 30'' es tan efectivo como 60", y ambos mayor que 15", y además es suficiente para mejorar la flexibilidad en los isquiotibiales (se músculo tan problemático). Little T. et alter, nos dicen que para eliminar efectos adversos, 30" es el límite máximo de estiramiento. Acortando más los protocolos Roberts J.M. et alter [Br J Sports Med 1999; 33:259-263] concluyen que los estiramientos de 5" son tan efectivos como los de 15" en la manifestación pasiva del ROM, pero en la activa son más efectivos los de 15". Madding S.W. et alter no encuentran diferencias entre tres duraciones: 15'', 45'' y 120''. Parece que la cosa se complica, aunque hay algo que debemos tener claro, ante la duda el protocolo más corto y sencillo. La revisión de Taylor D.C. et alter [Med Sci Sports Exerc 1997; 29(12): 1619-1624]  creo que aclara este punto. Nos comenta que a 10 semanas, los protocolos de estiramientos con 10", 20" o 30" de duración tienen el mismo efecto. Pero si tenemos que conseguir mejoras rápidas, los 20" y 30" consiguen el 'plateau' de máximo efecto mucho antes. Parece que debíeramos estirar durante 10" a 30", y haciéndolo consistentemente, un estiramiento 'rápido' puede tener ya efecto positivo.

El último punto en relación a la duración, sobre algo que no se suele comentar. La carga de estiramiento. Todo el mundo está muy 'enterado' de cuantas séries y repeticiones hay que hacer en la piscina, gimnasio o la pista de atletirmo, pero ... ¿habéis visto a alguien trabajar la flexibilidad en séries? Aquí poco se puede aportar, y más si queremos mezclar métodos y efectos. Taylor D.C. et alter [Am J Sports Med 1990; 18(3):300-309] analizan el efecto de varias séries de estiramientos y concluyen que, tras cuatro séries, el componente viscoelástico mejora, pero a partir de la quinta, el 'stifness' empeora notablemente. En la misma línea Del Pino G.M. et alter [J Athl Training 2000; 35(1);56-59] consiguen una mejora del ROM activo con cuatro séries de 30" con 15" de pausa, señalando que es un efecto de 3' de duración.

Como conclusion de este post.  Dependiendo de modalidad deportiva debemos escoger qué método y qué musculatura, decidiendo si prevalece el componente preventivo o de ROM, o el de rendimiento (fuerza, elasticidad, ...). Sobre el ROM escogeremos el FNP crac, sobre el rendimiento el activo dinámico. Sobre la duración, nos vamos a decantar por duraciones cortas, especialmente si vamos a ser consistentes en el estiramiento y no presentamos problemas. Si necesitamos mejoras del ROM rápidas vamos a alargar el estiramiento hasta los 20" o 30", para luego mantener el ROM con sólo 10".

Queda por investigar mucho. Especificar en cada modalidad deportiva una musculatura y método adecuado. Hacer planificaciones cibernéticas o dinámicas durante la temporada o vida del sujeto. Determinar que cargas -en cada método- y con cada objetivo debemos aplicr si atendemos al ROM o al rendimiento. Y mucho más.

Como siempre un placer, gracias por vuestras lecturas, y ... podéis sugerir un nuevo tema.

martes, 22 de enero de 2013

Estiramientos y rendimiento. Evidencia y uso (II)

Uno de los puntos más controvertidos en cuanto al uso de estiramientos se refiere, es su relación con la prevalencia de lesiones. Si definimos lesión como un daño que pueda sufrir el cuerpo humano, que disminuya en algún modo su funcionalidad o potencialidad de rendimiento, nos encontramos con varios tipos de lesiones. Estos distintos tipos están bien clasificados según su etiología, localización anatómica y demás. Veamos.

Si empezamos por el dolor muscular provocado por el ejercicio (Delayed Onset Muscle Soreness o DOMS), parece que la evidencia cae a favor de que los estiramientos no ayudan a reducirlo. Así lo corroboran diversos trabajos, como el Cochrane Database System Review [2001, jul 7; (7): CD004577]. Con ello también están de acuerdo Herbert R.D. et alter [British Med J, 2002; 325: 468-470] que descarta que los estiramientos PRE o POST ayuden a reducir el dolor muscular. Además hay que ir con cuidado, con el momento y el método, a que tal como señala Shrier I. [Clin J Sport Med, 1999 Oct;9(4):221-227] una sesión de estiramientos por si sola puede dañar el tejido muscular. Además concluye en su revisión que el aumento en la 'muscle compliance' puede favorecer la ruptura muscular, que no afecta aquellas actividades en que la longitud muscular no es un problema, que no afecta a las propiedades muculares en el ejercicio excéntrico, momento en el cual se producen la mayoría de las roturas, y finalmente que parece emmascarar el dolor muscular en humanos. No todo va a ser negativo. La última conclusión de Shrier es muy interesante, y de acuerdo con Hayden J.A. et alter [Ann Intern Med, 2005; 142(9): 776-785],  en que no sólo evidencia la reducción del dolor, sino también una mejora en la funcionalidad, y por tanto en el movimiento deportivo específico. Por otro lado Andersen J.C. [J Ath Training, 2005; 40(3): 218-220] observa que el estiramiento, especialmente POST, puede reducir ligeramente el dolor durante las 72 horas posteriores al estímulo de entrenamiento.

Siguiendo en la línea muscular, Weldon S.M. et alter [Man Therapy, 2003; 8(3): 141-150] apuntan a un posible efecto de aumento de las lesiones musculares con los estiramientos PRE, probablemente en la línea de Shrier. Al contrario, describe una disminución del riesgo de lesión por modificación de la proporción del músculo. Como muchos otros autores apunta que sus conclusiones no son fuertes o consistentes, debido a las diferentes metodologías de los estudios con los que han trabajado para sus meta-análisis y revisiones. McNugh et alter [Scan J Med Sci Sports, 2010; 20(2): 169-181] indica una disminución de las elongaciones musculares. En todo caso, parece que es definitivo pensar que los estiramientos POST son de práctica obligada.



Volvamos al inicio: las lesiones -en término general- producidas por el ejercicio físico. Muchos autores como Thacker S.B. concluyen que los estiramientos no van a ayudar a reducir el número de lesiones. Herbert et alter en la misma línea matizan que, aunque su revisión apunta a un efecto inexistente, no puede concluir que no exista un beneficio. El matiz más interesante lo ponen Small K. et alter [Res Sports Med, 2008; 16(3): 213-231], indicando que los estiramientos pasivos pueden no mejorar el global de las lesiones, aunque si tener un efecto positivo en las lesiones músculo-tendinosas. Por tanto debemos observar la naturaleza de las lesiones con las que tratemos.

Más allà de los estiramientos, parece que la falta de flexibilidad si está relacionada con algunas lesiones, tal como indica Thacker S.B. Si atendemos a este factor, mantener la amplitud de movimiento puede disminuir la aparición de lesiones asociadas a la rigidez. 

En las lesiones crónicas la perspectiva cambia. La mayoría de autores están a favor del uso de estiramientos para recuperar o reducir los efectos de las lesiones. Hayden J.A. et alter indican que son muy efectivos en el dolor lumbar, al igual que el fortalecimiento. Así, la entrega de programas de auto-ejecución parece ser un método muy efectivo en pos de la adherencia.

¿Cómo programar los estiramientos en relación a las lesiones? Según McNugh et alter debemos escoger los músculos en riesgo, estirar durante un tiempo hasta 60 s, y realizar 4 o 5 estiramientos. Woods K. et alter indica que hay que situarlos 15' antes de la actividad deportiva para el máximo beneficio en la prevención de lesiones.

En definitiva, podemos obtener beneficio de los estiramientos, especialmente a nivel muscular. Si los ejecutamos ANTES (15'), podemos obtener algún beneficio en cuanto a prevención de lesiones y disminución del DOMS, aunque la evidencia no es fuerte en este sentido. Donde si vamos a observar efectos es al FINAL de la práctica. Debemos seleccionar la musculatura más importante y relaizar estiramientos de, hasta 60 s. En los casos en que exista LESIÓN CRÓNICA, son de obligado uso, aunque no tenemos datos del momento de uso ni de las técnicas más adecuadas (siempre en lo que a lesiones se refiere).

Gracias de nuevo por vuestras lecturas, recomendaciones y vuestros comentarios.

sábado, 12 de enero de 2013

Estiramientos y rendimiento. Evidencia y uso (I)

La práctica deportiva se ha popularizado en las últimas décadas, y con ella, las técnicas y métodos más corrientes tanto para mejorar el rendimiento, como para prevenir lesiones. Los estiramientos corresponden a ese patrón, y es usual ver a deportistas, tanto profesionales como amateurs -o jóvenes-, ejecutándolos en sus sesiones. 

Como muchas otras veces, las corrientes cambian 180º, y en este caso, surgió la oposición total a su ejecución. Durante diez días he estado revisando 30 artículos publicados en revistas científicas, utilizando los buscadores de Cochrane, Pubmed y Google Scholar. La mayoría de los artículos han sido publicados en la última década, y preferentemente, revisiones y meta-análisis para mayor contenido. En el presente post y los siguientes, veremos:
  1. si los estiramientos son útiles
  2. momento en el que estirar
  3. duración de los estiramientos
  4. principales efectos de los estiramientos
  5. su relación con las lesiones y el rendimiento
  6. técnicas más eficaces dependiendo del objetivo
En su revisión del 2007, Woods, K. [Sports Med 2007; 37(12): 1089-1099] et alter, indican la importancia de realizar estiramientos en el plazo de 15' antes de la actividad física, tanto para aumentar beneficio, como para disminuir lesiones. La misma recomendación, hacen Kay et alter (Med Sci Sports Exerc 2012; 44(1): 154-164), recomendando estiramientos <60" en el protocolo de calentamiento -entraremos más adelante en la duración-. 

¿Porqué algunos teóricos se oponen pues a su práctica? Aunque esto no pasa tajantemente, la mala lectura -o parcial- de un artículo y sus conclusiones, nos pueden llevar a esta creencia. Es cierto que algunos autores no-recomiendan su uso -sólo en determinados métodos de estiramiento- , en algunas modalidades deportivas, espcialmente cuando se ejecutan previos a la práctica deportiva. Por ejemplo, Tacker S.B. [Med Sci Sports Exerc 2004 36(3): 371-378], ya propone una posible reducción en salto, fuerza, economía de carrera, e incluso no observa mejoras en la flexión plantar. Pero el propio autor afirma que sus conclusiones no son consistentes. Especifica algo más el estudio de Behm et alter [Eur J Appl Physiol 2011; 111(11); 2633-2651], en el que se afirma que los estiramientos estáticos si afectarían las manifestaciones de fuerza, especialmente isométricas, pero no afectaría ni a las manifestaciones con SSC (short-strengthtening cycle), ni a los deportistas muy entrenados. Nelson A.D. et alter [J Sports Sci 2005; 23(5): 449-454] encuentran pérdidas de rendimiento en el sprint de 20 metros precedido de estiramiento estático, como también Fletcher, I.M. et alter [J Sports Cond Research 2004; 18(4): 885-888], quienes encuentran malos resultados en la misma prueba, pero sólo en los métodos estáticos de estiramiento -permitidme remarcar este trabajo como fundamental-.  Parece que puede haber opinión en contra muy fundamentada. Volveremos a esta discusión. 

Pero, ¿qué es lo que provoca estos posibles efectos adversos? Es muy conocido que el músculo tiene un comportamiento viscoelástico [Shrier et alter, Phys Sports Med 2000; 28(8)], y que el estiramiento pudiera aprovechar esa propiedad para aumentar la 'muscle compliance', con lo que se da una pérdidad de la fuerza tetánica y de aquí, pudiera derivarse el decremento de la fuerza, especialmente por factores de inervación, no de cambio de elasticidad [Fletcher et alter; Reich T.E. et alter, Can J App Physiol 2001; 26(3); 262-272]. Parece que al tener en cuenta las propiedades del músculo, debemos mirar también a su temperatura. Una temperatura elevada en el momento del estiramiento, lo facilitan consiguiendo mejores resultados [Hericson A.S. et alter, J Orthop Sports Phys Ther 1984; 6(2): 110-115; Shrier I. et alter, 2000], con lo que se confirma su coherencia en el proceso de adaptación ('warm-up'). Como curiosidad, el frío también puede mejorar el estiramiento, aplicado durante, y especialmente en la primera fase [Lentell G. et alter, J Orthop Sports Phys Ther 1996; 31:200-207].



Pero no toda la evidencia es negativa. Little T. et alter, [J Strength Cond Research 2006; 20(1); 203-207] no observan decremento tras el estiramiento previo ni en salto, ni esprint, ni en velocidad máxima. ¿Podrían ser en algunas modalidades deportivas los estiramientos positivos para el rendimiento? Parece que si ... En el estudio comentado de Tacker, ya se indica que algunos trabajos anteriores encuentran mejoras en el rendimiento. Uno de los expertos de referencia I. Shier (Montreal, CAN) en uno de sus trabajos [Clin J Sports Med 2004; 14(5): 267-273] aporta un factor, observar el hecho de estirar, no a plazo immediato, como en los otros casos, sino a plazo medio y largo. Concluye que los estiramientos a corto término no mejoran el rendimiento ni en fuerza, ni velocidad, ni salto. No obstante, el trabajo sistemático con estiramientos si mejora esas cualidades a lo largo del tiempo. Respecto a la economía parece no encontrar mejoras. En el estudio comentado Little T. et alter ya indican los estiramientos dinámicos como efectivos en lo que el rendimiento se refiere. En la misma línea apunta el estudio de Behm D.G. et alter. Más detallistas son Fletcher et alter. que indican que los estiramientos dinámicos estáticos podrían no tener efecto ni positivo ni negativo, además de indicar el método activo balístico como fundamental en la mejora de rendimiento.

En RESUMEN: podemos utilizar los estiramientos para mejorar en rendimiento. Estos deben realizarse antes y después de diferente forma. Deben estar incluidos en cuanquier adaptación. Previos de modo balístico, y posteriores en cualquier método, ya que su repetición va a contribuir a la mejora de la forma.

Dejamos el resto de consideraciones para nuevos posts. Gracias por vuestros comentarios.

domingo, 23 de diciembre de 2012

Empezando a entrenar

Sales al mundo con tu título de entrenador, o de licenciado en el mejor de los casos (entiéndase graduado). Te propones un primer reto: entrenar un equipo. Asaltan las dudas ... ¿por dónde empiezo?

Permítanme una analogía con la medicina, y con los licenciados que salen a su mundo. La medicina es una ciencia más antigua y más institucionalizada que el entrenamiento. Años de investigación, discusión y consenso, permiten a cualquier nuevo médico, establecer cuando una persona necesita adelgazar, no ha crecido suficiente, o tiene mucho azúcar en sangre. 

¿Qué necesita mi deporte? ¿Cuánto de ello necesita? ¿Cuales són los mejores métodos? Empieza la búsqueda. En 1995, en Australia -dónde se prestan a la investigación deportiva-, el grupo de McKenna y Jones -uno de los grupos a seguir donde también participa Drinkwater-, junto con McInnes, presentan uno de los estudios de referencia en Baloncesto: McInnes, S.E., Carlson, J.S., Jones, C.J. and McKenna, M.J. (1995). The physiological load imposed on basketball players during competition. Journal of Sports Sciences, 13, 387-397.

Aunque las conclusiones puedieran variar, ya que el estudio tiene más de 15 años, conocer que un jugador de baloncesto debe estar preparado para realizar 105+52 acciones de alta intensidad por encuentro, o que el  75% del tiempo está por encima del 85% de la HRmax, nos pueden dar una idea de qué y cómo trabajar.

Actualmente, sin tanto tiempo como los investigadores, pero con muchos medios nuevos, y algo de imaginación, podemos obtener datos bastante fiables de todos los entrenamientos, de todos los partidos. Podemos comparar roles, calcular cargas, ... Un mundo de conocimiento para establecer un primer paso firme hacia el entrenamiento basado en la evidencia.


En la foto: acciones y velocidades durante un 
partido de baloncesto de la Liga Endesa 2013.

jueves, 13 de diciembre de 2012

Simplicidad y entrenamiento

Estas palabras, aunque las primeras que léeis, son las últimas que escribo de este post. De vez en cuando, voy a ir escribiendo sobre la extraña relación entre el desarrollo del conocimiento y su aplicación práctica, siempre en el mundo del deporte.

El entrenamiento deportivo es un hecho relativamente complejo, basado en un proceso de práctica. Parece obvio y simple, pero frecuentemente, los científicos y técnicos, complicamos el hecho. Lo voy a repetir en un futuro.

Para mi, y para muchos, el inicio de la investigación en el Baloncesto se inicia con el artículo de dos italianos, que se cita aún a día de hoy aunque sus resultados, probablemente, ya no son válidos (Colli, R. and Faina, M. (1985) 'Pallacanestro: ricerca sulla prestazione'. Sds, 2, 22-29). El artículo nos relata, entre otras, las distancias que recorren los jugadores de baloncesto durante una competición. Para elaborar ese 'incunable' de la ciencia en nuestro deporte, unas cámaras de vídeo, unos reproductores, trigonometría, y paciencia. Sencillez y trascendencia, raras en la investigación contemporánea.

Pero no todo ha sido simplicidad. Si tecleas 'b-a-s-k-e-t-b-a-l-l' en http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed (una de las bases de datos de investigación biomédica de referencia) te devuelve una lista de 2276 resultados (dec 13th, 2012; 19:40 CET). Se observan términos como: respuesta endocrina, calidad de sueño, protuberancia occipital, norepinefrina o deformidad angular. Lejos de valorar la importancia de cada artículo, deberíamos preguntarnos, quién lo puso en práctica. ¿A quién ha beneficiado? Ningún técnico conoce esos 2276 resultados, ni domina ninguna de las más de 200 disciplinas en que podríamos dividirlas. ¿Qué es lo importante? ¿Qué es lo útil? ¿Que nos ayuda a mejorar?

Sigamos en esa línea. Vamos a un ámbito del acondicionamiento. En la misma base de datos ponemos 'j-u-m-p' (salto), y nos devuelve 8814 resultados. ¿Realmente hay que conocer todo eso para un fenómeno relativamente simple como el salto? La sobreinformación es devastadora.

Por último demostremos la reiteración. Vamos a un buscador un poco más grande: el Google Scholar. Ponemos 'j-u-m-p-t-r-a-i-n-i-n-g' (entrenamiento del salto) y ... 607000 resultados. Y lo más inquietante, si los revisas, hay artículos, prácticamente replicados. Cambiamos la población, aumentamos la muestra o le pasamos un filtro estadístico diferente. Todos con una cosa en común: para saltar más, hay que entrenar saltando. Los investigadores nos van a explicar de lo importante del microfactor X o de los niveles de Y. Hay matices, pero fundamentalmente, el hecho es simple. No podemos invertir el 70% del tiempo en análisis complejísimos de los ángulos para corregir un 3% de desviación. O en suplementar con tal o cual sustancia (ergogénica) al deportista para ver si, con suerte (si es 'responder'), tiene un efecto del 0,5%, cuando el salto es parte de nuestro deporte pero no su factor único ni fundamental.

Al cabo del tiempo podemos observar el impacto real de un artículo. No por las veces que ha sido citado por otros investigadores (tal como se mide en ciencia), sino por el uso que se ha hecho de él. ¿A cuanta gente ha ayudado a entrenar mejor? ¿Cuántos deportistas se han beneficiado de ese conocimiento? ¿Quién lo aplica?

Actualmente los técnicos tienen una gran formación científica, muchos de ellos son incluso doctores. Ellos se han acercado a la complejidad del mundo de la investigación e utilizan aquel conocimiento que es relevante, aplicable e importante. Lo accesorio, está en un plano de discusión meramente formal.

Hace unos años, durante mi formación en el INEF de Bcn, el Dr. Espar (uno de los grandes), dejó una de esas perlas, a las que nos tenía mal acostumbrados, que para mi siguen siendo ley: "El 70% de las situaciones en deporte se repiten, el 30% son muy imprevisibles. ¿A qué parte vamos a dedicar la mayor parte del entrenamiento? ¿Vamos a entrenar durante un 10% del tiempo una situación que quizás no se produzca? ¿Vamos a descuidar el 70% de nuestro rendimiento?" Aunque la respuesta es obvia, la realidad, muchas veces, demuestra que hacemos complejas las partes más sencillas del entrenamiento. Lo mismo para cualquier fenómeno deportivo, tal vez estemos focalizando nuestra atención en lo accesorio y olvidemos lo básico.

En mi blog iré comentando, poco a poco, esos artículos que han ido forjando la base del conocimiento en nuestro deporte (a mi humilde entender), con sencillez, claridad y trascendencia. Se aceptan sugerencias, 

¡SALUDOS!

sábado, 8 de diciembre de 2012

Los inicios de una experiencia

En 2007 me encontraba inmerso en el proceso de toma de datos de mi tesis doctoral. Estaba ya desarrollada la temática en general: necesidades fisiológicas del baloncesto. Un día tope con un artículo de los que, a pesar de su sencillez, y habiéndose basado en otros muchos trabajos, cambiaba en mucho la valoración en mi deporte.

El eminente fisiólogo J.Bansgbo y su grupo se habían puesto manos a la obra en cambiar el paradigma de valorar los deportes intermitentes. Después de su primera experiencia en 1996, la cual no me llamo demasiado la atención, su discípulo P. Krustrup encabeza uno de los trabajos fundamentales hoy en dia: El Test Yo-Yo IR2. La experiencia estaba basada en un grupo amplio de futbolistas de alto nivel daneses, realizando un test intermitente a semejanza de esos deportes que llamamos de situación (com: de equipo). En él se analizan las variables más clásicas que había estudiado la fisiología. No sorprende, a los que hemos trabajado en este tipo de deportes, que no haya una variable clásica que explique especialmente el rendimiento en estas actividades. Unos técnicos se inclinan por la potencia muscular, otros por el VO2max, pero ninguno menosprecia a las otras cualidades.

En seguida me puse a trabajar en la confección del audio para ejecutar esa prueba, algo parecido al beep-test (la conocidad Course Navette). Una vez obtenida, pude colaborar tanto en el INEF de Barcelona como en la facultad de CAFE de la UVic con, entre otros, el Dr. Iglesias, el Dr. Padullés, el Dr. Lopez del Amo o mi compañero y amigo Xavi Peña. A día de hoy el test se ha extendido, y otros compañeros lo están utilizando.

Paralelamente, empecé a utilizarlo con jugadores en formación y jugadores profesionales del Club Joventut de Badalona. Hasta ahora. Los resultados han sido un poco sorprendentes, especialmente, si los comparamos con los del artículo original. Una vez valorados con el tiempo que requiere la experiencia, creo que debemos evolucionar hacia una valoración que comprenda un factor diferenciador para los roles grandes en el baloncesto ('Power Forwards' y 'Centers'): el contacto.

Si estás trabajando con Yo-Yo IR2, o tienes propuestas sobre test intermitentes, podemos discutir sobre ello.

Un saludo



Compartiendo experiencias

Hola a todos amigos,

Voy a iniciar el blog, con este primer post de bienvenida. Aquí voy a hablaros de mis actividades, de mis inquietudes y mis experiencias, y espero que las podáis compartir conmigo.

El deporte es mi pasión, lo sabéis todos aquellos que compartís tiempo conmigo. Siempre he intentado aproximarme de la forma más eficiente posible. Iré, poco a poco, 'posteando' esas cosas alrededor de este fenómeno que me ayudan o sorprenden. Para empezar, una bonita historia de un físico, premio Nobel. Nos enseña que hay varios caminos para llegar donde queremos, y todos buenos, así que escoged en el que os sintáis mejor ...


Sir Ernest Rutherford, presidente de la Sociedad Real Británica y Premio Nóbel de Química en 1908, contaba la siguiente anécdota:

Hace algún tiempo, recibí la llamada de un colega. Estaba a punto de poner un cero a un estudiante por la respuesta que había dado en un problema de física, pese a que este afirmaba con rotundidad que su respuesta era absolutamente acertada. Profesores y estudiantes acordaron pedir arbitraje de alguien imparcial y fui elegido yo.

Leí la pregunta del examen y decía: Demuestre cómo es posible determinar la altura de un edificio con la ayuda de un barómetro.

El estudiante había respondido: lleva el barómetro a la azotea del edificio y átale una cuerda muy larga. Descuélgalo hasta la base del edificio, marca y mide. La longitud de la cuerda es igual a la longitud del edificio.

Realmente, el estudiante había planteado un serio problema con la resolución del ejercicio, porque había respondido a la pregunta correcta y completamente.

Por otro lado, si se le concedía la máxima puntuación, podría alterar el promedio de su ano de estudios, obtener una nota más alta y así certificar su alto nivel en física; pero la respuesta no confirmaba que el estudiante tuviera ese nivel.

Sugerí que se le diera al alumno otra oportunidad. Le concedí seis minutos para que me respondiera la misma pregunta pero esta vez con la advertencia de que en la respuesta debía demostrar sus conocimientos de física.

Habían pasado cinco minutos y el estudiante no había escrito nada. Le pregunte si deseaba marcharse, pero me contesto que tenia muchas respuestas al problema. Su dificultad era elegir la mejor de todas. Me excusé por interrumpirle y le rogué que continuara. En el minuto que le quedaba escribió la siguiente respuesta: toma el barómetro y lánzalo al suelo desde la azotea del edificio, calcula el tiempo de caída con un cronometro. Después se aplica la formula altura =0,5 por A por T2. Y así obtenemos la altura del edificio. En este punto le pregunté a mi colega si el estudiante se podia retirar.

Le dio la nota más alta.

Tras abandonar el despacho, me reencontré con el estudiante y le pedí que me contara sus otras respuestas a la pregunta. Bueno, respondió, hay muchas maneras, por ejemplo, tomas el barómetro en un día soleado y mides la altura del barómetro y la longitud de su sombra. Si medimos a continuación la longitud de la sombra del edificio y aplicamos una simple proporción, obtendremos también la altura del edificio. Perfecto, le dije, ¿y de otra manera? Si, contesto, este es un procedimiento muy básico: para medir un edificio, pero también sirve.

En este método, tomas el barómetro y te sitúas en las escaleras del edificio en la planta baja. Según subes las escaleras, vas marcando la altura del barómetro y cuentas el número de marcas hasta la azotea. Multiplicas al final la altura del barómetro por el número de marcas que has hecho y ya tienes la altura. Este es un método muy directo. Por supuesto, si lo que quiere es un procedimiento más sofisticado, puede atar el barómetro a una cuerda y moverlo como si fuera un péndulo.

Si calculamos que cuando el barómetro esta a la altura de la azotea la gravedad es cero y si tenemos en cuenta la medida de la aceleración de la gravedad al descender el barómetro en trayectoria circular al pasar por la perpendicular del edificio, de la diferencia de estos valores, y aplicando una sencilla fórmula trigonométrica, podríamos calcular, sin duda, la altura del edificio.

En este mismo estilo de sistema, atas el barómetro a una cuerda y lo descuelgas desde la azotea a la calle. Usándolo como un péndulo puedes calcular la altura midiendo su periodo de presesión.

En fin, concluyo, existen otras muchas maneras. Probablemente, la mejor sea tomar el barómetro y golpear con el la puerta de la casa del conserje. Cuando abra, decirle: señor conserje: aquí tengo un bonito barómetro. Si usted me dice la altura de este edificio, se lo regalo. En este momento de la conversación, le pregunté si no conocía la respuesta convencional al problema (la diferencia de presión marcada por un barómetro en dos gares diferentes nos proporciona la herencia de altura entre ambos lugares) evidentemente, dijo que la conocía, pero que durante sus estudios, sus profesores habían intentado enseñarle a pensar.

El estudiante se llamaba Niels Bohr, físico danés, premio Nobel de física en 1922, mas conocido por ser el primero en proponer el modelo de átomo con protones y neutrones y los electrones que lo rodeaban. Fue fundamentalmente un innovador de la teoría cuántica.

Al margen del personaje, lo divertido y curioso de la anécdota, lo esencial de esta historia es que “ LE HABIAN ENSEÑADO A PENSAR.”

Hasta pronto

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